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HISTORIA DE LA INSTITUCIÓN

“Es un rosal inmenso cual Ella nunca viera,

no alcanza la mirada su fin a descubrir

de todos los colores, de todos los matices

rojas, blancas, rosáceas y gualdas mil y mil”

Educamos con Ternura y Firmeza

Nuestra ciudad, con todos los títulos y pergaminos de hidalguía, con carácter señorial y una tradición histórica única de exquisita cultura, fue el lugar en donde, por voluntad de Dios, hace más de un siglo, la entrega, el amor y el servicio de la Comunidad de las Hermanas Marianitas lograron que, después de vencer múltiples vicisitudes, naciera un colegio para albergar a la niñez y juventud lojana, convirtiéndose luego en Unidad Educativa.


El valor excepcional de las Hermanas María Estatira Uquillas Vela, Superiora General; Inés del Niño de Jesús, Superiora de la naciente Comunidad; Luisa de la Concepción; Matilde del Corazón de María; Virginia de la Cruz; y Elena del Buen Pastor, quienes abrieron su corazón para ganarse el cariño de los lojanos, junto con el Dr. Ulpiano Valdivieso, Gobernador de Loja, y en unión de las Autoridades Eclesiásticas y Civiles, hicieron posible la Fundación del Primer Establecimiento Educacional Religioso el memorable 28 de octubre de 1889. La rosa se convierte en el gran rosal de honda raigambre en cuyos hermosos pétalos y en el bregar constante de los ciento treinta años se han cosechado incontables frutos que hoy son orgullo de nuestra tierra.

Las Hermanas Marianitas se convierten en el timón de la vida de la mujer lojana, en la respuesta auténtica de la educación integral que la juventud necesita, logrando fortalecer y desarrollar las aptitudes, combinando la fe con la ciencia, la música, el dibujo, la pintura, la floristería, el tejido y la danza, en un marco de verdadera formación humano-espiritual, con la finalidad de que la mujer, al término del octavo grado, esté lista para cumplir a cabalidad el papel que la vida le depare.


En esta noble labor de educar y servir, desde los años 1889 a 1945, desempeñan el cargo de Superioras las Beneméritas Religiosas Inés del Niño Jesús, Josefina del Carmen, Eufrasia del Corazón de Jesús Morales, Filomena del Santísimo Redentor, Cristina de San Ignacio, Ursulina del Niño Jesús, Adelaida de San Ramón y Deifilia del Corazón de María, a quienes se las considera como las columnas del Instituto y, en particular, de nuestro Centenario Colegio, que se levanta como luminaria del saber y guardiana espiritual de Loja, la Centinela de la Patria.


En 1946, surge un nuevo faro cuya luz es inextinguible. Empieza el funcionamiento del Bachillerato en Comercio, y el reto inicia con la Hna. Berenice de la Santa Faz, la religiosa que con trabajo tesonero rinde tributo de alabanzas, veneración y cariño a nuestra Fundadora.

Educamos con Ternura y Firmeza

Posteriormente, en 1949, con la Hna. Carmen Amelia Torres, hay un inmenso florecer vocacional; el amor a Dios y a sus hermanos constituye la meta de las alumnas Marianitas. A ella se debe la construcción del tramo de la calle Olmedo, hoy Sección Primaria.
En 1952, hay un especial cultivo de las artes; la delicadeza y la ternura se conjugan con la expresión literaria y musical, y es la Hna. Cecilia Bustos Noboa la que permite que el Colegio camine por los campos de la cultura con paso seguro, regando en las jóvenes la simiente de ciencia y de virtud.


Ahora, el árbol es robusto y lo que se sembró con amor perdurará como símbolo de amor, siguiendo el mandato de Cristo: “Enseñar y Amar al prójimo como se ama a Dios”.


En 1965, viene a su ciudad natal en calidad de Superiora-Rectora Sor Teresita Burneo Arias, quien, con su virtud a toda prueba, llega al corazón de sus paisanos en actitud de servicio incondicional. Es grande su preocupación por el adelanto espiritual, científico y material de la Unidad Educativa; construye e inaugura el Teatro Gran Rex. Su actividad es invalorable, como invalorable es la educación que en este período se desarrolla.

Educamos con Ternura y Firmeza

En los años 1970-1971, ejerce el rectorado la Hna. Alba Luz Espinoza Morillo, quien con su entrañable amor de lojana fortifica la Obra Marianita, abriendo camino para que en los años 1971-1973, nuestra rectora Hna. Mercedes Elena Estrella Cisneros inicie la construcción del tramo de la Sección Secundaria para la obra educativa.
El amor, el servicio y la entrega son la línea de vida que se acentúa en octubre de 1974, con el arribo de la Hna. Teresita Chauvín Hidalgo, quien con una visión extraordinaria desempeñó eficazmente el rectorado hasta junio de 1975.
La Institución Marianita es ya historia, y en sus páginas está el corazón de los lojanos, cuya labor incansable es característica de las Hermanas de la Comunidad. El año 1977 es un año de privilegio para nuestra tierra con la presencia de la Hna. Rosario Celi Vivanco, quien sigue las huellas de Mercedes de Jesús Molina para cultivar los corazones juveniles y convertirse en ejemplo de trabajo y amor. Continúa la construcción del tramo de la Sección Secundaria, realiza la construcción del Pabellón de la Biblioteca y Laboratorio, las canchas deportivas, la organización de la Biblioteca, los Laboratorios y el Departamento de Orientación y Bienestar Estudiantil, e inicia la construcción de la Casa de la Comunidad.


La Patria es una sola, pero las Marianitas no tienen fronteras, y en 1979 llega a esta ciudad la Hna. Magdalena Loaiza Crespo, quien logra que la estructura física crezca como crece el amor al prójimo y la educación que en nuestro colegio se imparte. Su obra fue la reconstrucción de la Capilla del Carmen y el término de la construcción de la Casa de la Comunidad.
El mundo se renueva en busca de un mañana mejor. Así es la obra silenciosa y fecunda de la Hna. Clara García Villacís, religiosa inteligente y dinámica, que pone en práctica sus ideas renovadoras, acordes con el tiempo histórico, conservando celosamente el espíritu religioso y la moral cristiana, siguiendo fielmente el carisma de su fundadora: “La predilección por los pobres y necesitados”. Su labor, que empieza en los años 1987-1989, es ardua, tenaz y edificante. A ella se debe el adelanto sin precedentes en la organización y funcionamiento de los niveles Pre-Primario, Primario, Medio y del Centro Social Mercedes de Jesús Molina, obra de invalorable promoción espiritual y humana para personas pobres económica y culturalmente.


Su preocupación primordial es el crecimiento de la persona como tal, meta que ha conseguido mediante los Grupos Juveniles, Catequesis Familiar, Escuela para Padres y Promoción Vocacional. A ella se debe el equipamiento de la Sala de Audiovisuales y Sistemas de Betamax para impartir Formación Cristiana; también implementa los Laboratorios de Química y Biología, la organización de la Biblioteca y las Salas de Computación y Mecanografía para el eficaz desarrollo de las dos especializaciones que mantiene el colegio, la de Químico-Biológicas y la de Secretariado. Adecuó el patio interno, construyó seis aulas con su respectivo mobiliario y un lugar de descanso para la Comunidad en el Valle de Vilcabamba. Su labor se realiza con espíritu de caridad y generoso corazón, llevando sin ostentación auxilio y socorro espiritual y material a quienes lo necesitan, por lo que el Señor se muestra providente con nuestra Comunidad.
Su interés primordial no son solamente las alumnas, sino también la integración de la Comunidad Educativa, dando oportunidad a que los seglares comprometidos ayuden a extender la misión de la Comunidad Marianita. Por ello, en 1987 se nombra a la Lic. Soledad Aguirre de Rengel como vicerrectora, y en el año 1998 se designa a la Dra. Enith Quezada Viteri para este mismo cargo. La educación que brinda la Unidad Educativa bajo su regencia quiere lograr el objetivo fundamental: “Ser agentes de cambio”, fieles a la iglesia y al espíritu del Instituto, logrando la realización auténtica de la mujer lojana en beneficio de la sociedad.


El 25 de julio de 1989, en la sesión solemne presidida por la Hna. Carmen Helena Illescas, primera consultora provincial, y en compañía de la Hna. Superiora cesante Hna. Clara García Villacís, se designa a la Madre Rosario Celi Vivanco como nueva superiora de la comunidad y rectora del colegio. Mujer inteligente y de diálogo, cuyo apostolado permite la dignificación de la persona; verdad y justicia son los valores que le permiten ser fermento de vida. Con donación permanente, continúa el cambio fascinante de la educación, conjugando la fe, el entusiasmo y el trabajo, y afronta con tenacidad los problemas actuales. Se recrea en actividades educativas. Su periodo termina el 8 de septiembre de 1994.
Nuevamente, la Hna. Mercedes Elena Estrella Cisneros inicia su periodo con la Familia Marianita como superiora de la comunidad y rectora del colegio desde el 8 de septiembre de 1994 hasta septiembre de 1996. Mujer de pensamiento claro y transformador, lucha infatigablemente para hacer vida el mensaje de Mercedes de Jesús Molina, para que la verdad habite en los labios de la Comunidad Educativa. Trabaja por elevar a la persona humana con solemnidad, ayuda a que el discernimiento sea regla de vida.
A partir del 16 de septiembre de 1996 hasta 2002, semillas nuevas permiten ver crecer en las educandas la virtud, la ciencia y el trabajo como lámpara encendida de fe y amor. Así transcurre la obra de la Hna. María Isabel Celi Mendieta, cuya entrega a la educación como empeño de toda su vida permite tejer estructuras socio-culturales donde imprime originalidad, creatividad, iniciativa y una gran capacidad de entrega, lo que le permite consolidar grandes cambios en el ámbito educativo.
En el año 2002 hasta 2005, la Hna. Inma Brito inicia su labor. Con trabajo y coherencia de vida, nos ha legado la fidelidad a Cristo. En cada acción, nos invita a la fraternidad, al trabajo colaborativo y cooperativo, lo que nos permite revitalizar los valores de la madre Mercedes de Jesús Molina. Mujer visionaria, que quiso que la justicia y la equidad se volvieran lecciones de vida, en el campo educativo dio respuestas a grandes cambios que la sociedad exigía. Implementó un bachillerato en Contabilidad y Auditoría, y Multimedia. Adecuó espacios para la recreación de las estudiantes y para dar comodidad a los alumnos en el proceso de enseñar y aprender. Adquirió mobiliario para la sala de uso múltiple y para algunas aulas y departamentos.


En el año 2005-2008, la Comunidad Educativa Marianita nuevamente siente satisfacción al encuentro con la Madre Rosario Celi Vivanco. Este es el tiempo escogido por el Señor para resaltar la labor de la Madre, cuya práctica evangélica se vuelve perenne y actualizada por su carisma, permitiéndonos fortalecer el espíritu comunitario y los valores cristianos en defensa de la vida. Ella orienta a las estudiantes a vivir conforme a lo que el evangelio manifiesta. Fue una mujer incondicional en el desarrollo de las bellas artes; implementó los clubes dentro de la malla curricular y adquirió instrumentos musicales para la banda cívica, a fin de que el desarrollo en las estudiantes fuera integral. Notables fueron las participaciones de las estudiantes en el desarrollo de las artes. Además, adquirió el terreno para la construcción del coliseo de la institución.


En el año 2008-2012, frente a los desafíos de la sociedad actual, la institución trabaja con una mística profesional que garantiza la formación integral de los estudiantes que han optado por la educación cristiana marianita. En respuesta a esta demanda, la Comunidad de Hermanas, bajo la regencia de la Hna. Guillermina Carrión Sánchez, superiora-rectora, sin escatimar esfuerzos humanos y económicos y con el compromiso total de todos los actores educativos, bregamos por lograr la certificación de calidad, siguiendo la norma ISO 9001-2008. Gracias a su ejemplo de auténtica maestra, sembró en el corazón de las estudiantes la pasión por el aprendizaje, actualizó la biblioteca e implementó recursos didácticos a fin de mejorar el proceso de enseñanza-aprendizaje. Para demostrar el talento de las estudiantes, construyó el coliseo de la institución.


En el año 2012-2014, la Hna. Inma Brito, mujer dinámica de arquitectura innata, implementó el Bloque Administrativo, la sala de espera para los padres de familia, el Relicario Mercedes de Jesús Molina, realizó las cabinas para la atención a los padres de familia, adecuó la sala de profesores, la cafetería para el personal de la institución y el espacio del bar.
En el periodo 2017-2021, una lojana cumple la misión de formar y educar a centenares de generaciones que han elegido la institución por los altísimos valores cristianos que desarrolla la Hna. Mabel Romero Flores, superiora-rectora de la Obra Marianita. Con su entrega infatigable en búsqueda de la “verdad”, mediante la preparación del personal de la Obra Marianita: Unidad Educativa Santa Mariana de Jesús, Unidad Fiscomisional Mercedes de Jesús Molina, Casa de Acogimiento Santa Marian de Jesús y la Residencia Universitaria, capacitándolos permanentemente mediante talleres y cursos. Su ejemplo de tenacidad, perseverancia y altruismo se constituye en nuevas oportunidades para reflexionar, compartir y aprender. Incontables son sus aportes: implementación de proyectores, cámaras e internet en las aulas y en cada una de las áreas, además de la celebración de convenios con instituciones educativas locales, nacionales e internacionales a fin de lograr los objetivos propuestos en el plan institucional. Su entrega y responsabilidad son incansables, con una profunda inquietud por la innovación y por el aprendizaje dinámico adecuado a la variable generacional; actualiza la página web de la institución, implementa los laboratorios de física, química, computación y actualmente la factibilidad del Proyecto del Bachillerato General Unificado con mención en inglés, que constituye su máximo propósito. La siembra es valiosa y la cosecha será abundante.

Educamos con Ternura y Firmeza

Desde el año 2022 hasta la actualidad, bajo la dirección de la Mgs. Hna. Dina María Orellana Aguilar, como Superiora de la Obra Marianita y Rectora de la Unidad Educativa Particular Santa Mariana de Jesús continúa la misión de proporcionar una educación completa desde los niveles Inicial II y Preparatoria hasta los subniveles de Básica Elemental, Media, Superior y Bachillerato.

Es en el año 2023, donde se celebra con júbilo y memoria histórica los 150 años de presencia marianita en todo el mundo, junto a la visita de las reliquias de la Beata Madre Mercedes de Jesús Molina que deja en sus hijas y en toda la Iglesia Lojana una huella espiritual profunda, se organizó, preparó y realizó un despliegue de actividades donde el espíritu creativo y emprendedor de toda la familia educativa marianita plasmaron momentos inolvidables. Nuestra actual Rectora guiada por el carisma marianita de "SER AMOR MISERICORDIOSO DONDE HAY DOLOR HUMANO", ha implementado en Inicial, el enfoque Montessori, donde cada niño es valorado como un individuo único, y nuestros docentes están comprometidos a guiarlos en su viaje educativo de manera personalizada.

Asimismo, en Bachillerato se han implementado asignaturas como Anatomía, Pensamiento Lógico, Investigación y Robótica, donde la ciencia cobra vida. Los laboratorios de química, física y matemáticas son el escenario perfecto para que los estudiantes exploren, descubran y aprendan de manera activa y colaborativa. Pero la experiencia educativa en Santa Mariana de Jesús va más allá del aula. La gestión directiva, realizada desde el rectorado a través de Convenios con las Instituciones Públicas y Privadas, certificaciones internacionales a estudiantes y docentes abren una amplia gama de oportunidades para explorar sus intereses y pasiones en diversas actividades extracurriculares. En las instalaciones, la música resuena, los pasos de baile se entrelazan, las actuaciones cobran vida, los deportes desafían los límites y la robótica despierta el ingenio tecnológico, para ello, la permanente preocupación en mantener la infraestructura (Coliseo, Teatro, Altar Cívico, Aulas, etc) en óptimas condiciones y con tecnología actual, ha sido uno de las líneas de gestión directiva más rescatadas.

 

Inspirada en la palabra de Jesús y en el Evangelio de dar vida y vida en abundancia, la labor directiva que se refleja en toda la obra educativa es eficaz y permanente, es por eso que, este legado de excelencia educativa y compromiso social perdura como testimonio del impacto positivo de las Hermanas Marianitas en la comunidad lojana, inspirando a generaciones a alcanzar su máximo potencial en beneficio de la sociedad.


La Unidad Educativa Particular Santa Mariana de Jesús de Loja a través de sus directivos, personal administrativo, docentes y personal de apoyo, de manera corporativa y colaborativa entre todos sus departamentos, va dejando permanentemente una huella de luz y es ejemplo de gran humanidad y vivencia de valores éticos, espirituales, artísticos, técnicos, académicos, científicos y pedagógicos. Así lo expresa la Hna. Dina María Orellana Aguilar, Rectora de nuestra prestigiosa institución. Somos incansables en la búsqueda de mejores y mayores posibilidades de una educación de calidad en bien de nuestros estudiantes y familias de la sociedad lojana.
Los mensajes escritos a través de artículos, revistas y cartas de los estudiantes como “Humildad y Gratitud en nuestros corazones por la incansable dedicación y liderazgo como directora de nuestro amado colegio, su ejemplo inspirador nos impulsa a seguir los caminos de la fe, su devoción nos invita a crecer espiritualmente, cada paso y palabra que pronuncia es un faro de luz pues deja una huella profunda en nuestros corazones” alumnas de tercero de bachillerato “A”. Estas y más expresiones son las que inspiran a seguir formando y educando con Amor.

 

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